Desconexión imposible

septiembre 8, 2010

“No me fío de la gente que está más de 24h desconectada. A saber qué vidas extrañas tienen ahí fuera”.

Lo dice Genis Rocca y yo lo veo en Microsiervos un día y a una hora en que debería dormir. Pero el insomnio se plantó en esta pieza y no me deja descansar esta noche. O quizás es al revés y alguien ahuyentó al sueño. O quizás sólo es la frase que me lleva a pensar en cómo ha cambiado nuestra vida en que tenemos a este intruso (ponga el nombre del dispositivo de conexión a internet que usted quiera) metido hasta un punto inconfesable.


Punkie y Aretha

septiembre 1, 2010

Sofía tiene casi cinco y tararea una canción de Aretha Franklin en el auto, mientras va de viaje al jardín infantil, con una soltura adorable y un inglés chapurreado y chamullento que hace la escena todavía más increíble. Maite tiene casi tres años y a penas ve a su hermana cantar dice que Aretha es para “lloronas” y que ella no está disponible para esos tonos. Maite tiene esa actitud punkie que es imposible inventar o adquirir, simplemente se nace con ella.


Minas y taladros

septiembre 1, 2010

Tengo un amigo que trabaja en una mina, a 100 metros de profundidad y como a 200 metros dentro del cerro. Lo imagino batiendo máquinas, aunque su labor es algo más ejecutiva. No es uno de los 33, pero es igual de diminuto e impotente y le tiene un respeto al desierto como le tienen todos aquellos que se han metido en esos pasajes subterráneos. Pienso en mi amigo y en los 33 y no puedo dejar de sentir pequeñez e impotencia y cierta convicción en la persistencia del desierto más allá de la tragedia humana. Como el mar o los hielos, las dunas tienen algo de imperturbables, no importa cuánta máquina metamos para taladrarlas.


Réplica 1

marzo 29, 2010

A más de un mes del terremoto, nos damos cuenta que el daño alcanza mucho más allá del hormigón quebrado, los puentes caídos, las escuelas derrumbadas. La tierra nos movió el piso, pero el resto del estropicio lo hicimos nosotros. Por indolentes, por soberbios, por ignorantes, pero en su mayor parte lo hicimos porque nos creíamos algo distinto de lo que realmente éramos y bastó que la tierra liberara un poco de su energía para dejarnos desnudos. Durante los próximos meses, usted escuchará a los líderes de todo ámbito urgir por la acción, llamar a la ayuda, movilizar con rapidez a todas las huestes disponibles, porque no hay una tarea más noble, más épica y patriótica que reconstruir un país. Todo ese esfuerzo es necesario, pero no más necesario que el ejercicio de pararse frente a ese espejo y memorizar la imagen que nos devuelve, aunque no nos guste. Por deformación profesional, el espejo en que me busco son los medios. Usted es libre de escoger el suyo.


Terremoto

marzo 26, 2010

Un codazo de mi esposa me despertó en medio de la noche. Hasta ese minuto, el temblor era a penas un susurro dentro de un sueño agitado. Luego del codazo vino la confusión y un movimiento tan violento que hizo crujir la casa como si estuviera hecha de palitos de maqueta. El sonido del miedo es ronco y profundo como las entrañas de la tierra, pensé en un segundo tan lúcido como inverosímil. Mis hijas no despertaron. Mientras afuera sonaban alarmas de autos, sirenas de casas y los cables eléctricos chisporroteaban, las dos nenas, las princesas de la casa, dormían como si no fuera posible hacer otra cosa. Siguieron así hasta la madrugada, mientras en el resto del país un maremoto desataba la muerte por costas, bahías y canales; mientras millones de personas, asustadas como no recordaban haberlo estado antes, buscaban una reacción lúcida y la voluntad necesaria para llevarla a cabo; mientras en la oscuridad que envolvió la casa, intentaba hacer una cuenta de daños y desgracias inmediatas. En las 20 horas después del terremoto hice hartas cosas, trabajé mucho, pero no recuerdo nada heroico, nada digno de líneas.


Las trabas en la prensa se aguantan

enero 20, 2010

“El derecho a la información es sobre todo del lector, no del periodista. Si se encuentran trabas, se superan; si éstas añaden información, se cuentan; si no es así, se aguantan. Las columnas del periódico no están para que el redactor desahogue sus humores, por justificados que sean”.

Del libro de estilo del diario El País.


El 2010 parte con esta sensación

enero 3, 2010


Peligro en la web: los flujos

noviembre 13, 2009

Twitter es temporal. Los hilos son fugaces. Si el futuro de internet después de las páginas, y los portales y la SEO son los flujos (y creo que será así al menos en parte), nos arriesgamos a perder información, ideas y los puntos permanentes (los permalinks) en torno a los que nos solemos reunir

Jeff Jarvis


Cuarta paradoja

noviembre 12, 2009

“Si le preocupan sus periodistas acomodados, señor director, piense en los responsables de sección. No faltan periodistas para salir de esta “crisis”. Falta exigir responsabilidades a los que más se quejan. Faltan editores y directores de culo inquieto y para los que nada es suficiente. Faltan los que exigen a sus reporteros que salgan a la calle o descuelguen el teléfono y cuenten las cosas como nadie más las está contando. Faltan los que explican esa noticia que estamos hartos de escuchar y nos cuentan por qué es noticia. Y falta inconformismo, mucho. El mismo con el que llegamos a la universidad”, dispuestos a protestar por todo, y perdemos al cruzar el umbral de la redacción (si tenemos suerte). El síndrome de que con publicar, ya basta

One way or another


La demolición de la memoria

octubre 29, 2009

Son las 22.26 horas y escribo en mi notebook estas pocas líneas que, a penas las lees, quedan obsoletas. Por cada palabra que avances, la anterior se desvanece o cae bajo el peso del tiempo, en un proceso interminable donde lo nuevo reemplaza a lo viejo y donde la diferencia entre uno y otro son solo minutos, segundos a veces. Se me ocurre esta imagen al leer las palabras de Eric Schmidt, CEO de Google Inc, quien frente a decenas de sus pares en el Gartner Symposium realizado este año, lanzó un puñado de profecías sobre cómo usaremos la web, que es como escuchar de un entrenador de fútbol cómo jugará el equipo el domingo. “Real time information is just as valuable as all the other information, we want it included in our search results“, dice Schmidt, que a mí me suena como que el presente será la medida de todas las cosas. Un omni-presente. El mayor desafío que plantea este futuro es cómo lo ordenamos, cómo se le asignan jerarquías a un contenido inmediato, que anula nuestra capacidad para evaluarlo, pesarlo y medirlo. Alguien pensará una buena solución y se hará rico con ella. Schmidt apuesta a que ese alguien trabajará para Google. Por supuesto, exagero cuando hablo de la demolición de la memoria, pero es un buen ardid para atraer miradas, una pequeña trampa que se multiplicará en el futuro ante la necesidad imperiosa, asfixiante, de llamar la atención de muchos, ojalá los más posibles. Algo de esa sensación tenemos cuando participamos en las redes sociales. Nuestro público es exigente. Pues bien, mejor nos vamos acostumbrando.

A contrapelo (me gusta la expresión), la realidad será nuestra isla, el espacio de descanso, un pequeño paraíso, y los libros, con hojas, tapas y capítulos,  los fetiches de aquello que solíamos llamar memoria.


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