Por los caminos de Providence

diciembre 7, 2006

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Recuerdo la primera vez que leí a H.P. Lovecraft. Tenía 16 años y estaba solo en un departamento con pocos muebles y muchos rincones oscuros. No puedo contar aquí lo que experimenté, porque podrían pensar que estoy loco, pero desde ese día me cuido de abrir puertas cuando no sé qué hay al otro lado y huyo de las casas solitarias como si en ellas habitara el diablo. Aquellos que han transitado por los sectores campestres de nuestro país y han visto tras la mirada torva de los campesinos un atisbo de maledicencia sospechosa, o si en los muelles del puerto se han cruzado con algún marino de aspecto extraño, tendrán que estar de acuerdo con Lovecraft. Tendrán que asumir que más allá de las apariencias, se esconde un secreto terrible. No le asigno a las criaturas descritas por Lovecraft más veracidad de la que le asigno a Dios. Tampoco menos. Pero cuando leo a Juan José y esta noticia, no me queda mas que recordar ese día en mi departamento y las cosas que pasaron después. Todo esto se me viene a la mente cuando se acerca el día de mi cumpleaños, que coincide con el de ciertas ceremonias antiguas del Solsticio. Entonces me encuentro con la Petit y luego con las elucubraciones de Gonzalo. Pero el golpe definitivo llegó cuando leí “On the surf tortured shore“, una historia ilustrada que cuenta una conversación imaginaria entre Lovecraft y Edgar Allan Poe. Por muchos años he intentado alejarme de esas pesadillas. Pero ahora sé que es inevitable repetir el camino de Ishmouth o escribir bajo la sombra de Providence.

Pronto la gente empezó a sentir aversión hacia él, de forma incluso más marcada que hacia su madre y abuelo, y todo cuanto sobre él se aventuraban a decir se hallaba salpicado de referencias al pasado de brujo del viejo Whateley y a cómo retumbaron las montañas cuando profirió a pleno pulmón el espantoso nombre de Yog-Sothoth, en medio de un círculo de piedras y con un gran libro abierto entre sus manos”

                        El Horror de Dunwich 

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3 comentarios to “Por los caminos de Providence”


  1. Yo también creo (y he visto) esos misterios. Algún día te contaré.


  2. ¡¡¡Espero esa historia!!!

  3. GB Says:

    Buen post. En estos últimos meses y por pura casualidad, he leído varias cosas relacionadas con Lovecraft. Lo primero son dos novelas del filósofo y escritor Colin Wilson, “The Mind Parasites” y “The Philosopher´s Stone”. El origen de la primera es bien curioso. Resulta que hace unos años Wilson criticó a Lovecraft y su estilo de escribir. Sus palabras molestaron a August Derleth, también escritor y quien se encargara de mantener su obra en circulación tras su muerte. Derleth desafió a Wilson a escribir algo en estilo “lovecraftiano” para ver si en realidad le parecía tan fácil. Del desafío surgieron las dos novelas, bien buenas por cierto.

    Lo otro que leí es una novela llamada “Resume With Monsters” de William Browning Spencer. Es una especie de mezcla entre la comedia “The Office” y la mitología de Lovecraft. Se trata de un oficinista paranóico quien cree que sus jefes son los dioses del panteón de Lovecraft. La novela es muy cómica.

    Por último está el cuento de Neil Gaiman, “A Study in Emerald”, ganador de una serie de premios y que trata sobre un universo en que Sherlock Holmes se topa con los dioses de Lovecraft.

    Todos muy recomendables y me parece que al menos un par te pueden interesar.


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